Reformada en varias ocasiones, la antigua casa La casa de mi padre, de principios del siglo XVI, aún conserva gran parte del artesonado original de las plantas baja, primera y segunda y algunas de sus puertas, que se han reubicado en el acceso de los tres apartamentos de los que dispone.
Está situada en La Corredera, amplia plaza con un largo pasado señorial, en el centro de la localidad. A un paso está el antiguo Hospital de peregrinos de San Andrés. Y desde los apartamentos tenemos unas buenas vistas del castillo de los duques de Alburquerque.
|