Antigua rebotica del siglo XVIII de anchas paredes de piedra, convertida en una encantadora y amplia casa rural. Tiene 5 habitaciones, tres de matrimonio, una doble y una sencilla, y dos de ellas son abuhardilladas. Ofrece además dos baños completos con ducha de hidromasaje y un aseo. El pueblo dispone de unas piscinas naturales a cinco minutos paseando.
|