Entorno. Paisajes, flora y fauna
Kilómetros y kilómetros de piedra sujetando paredes de pequeñas fincas, como gigantescas pirámides construidas con granito y olivos; una batolito de granito alzado sobre pueblecitos de calles estrechas; frescos rincones junto a los ríos; pinares siempre verdes que crecen a los pies de una sierra de altas cumbres y un caprichoso relieve que no deja espacio a la monotonía. Son algunos de los ingredientes del variado paisaje del Barranco de las Cinco Villas, un lugar donde la vista siempre encontrará recreo.
La Flora
En las zonas de montaña podrá encontrar endemismos como la boca de dragón o la manzanilla de Gredos, o especies tan curiosas como la planta carnívora rocío del sol. En el valle, encontrará una gran diversidad de plantas, desde especies que requieren mucho agua para sobrevivir, como el roble, a plantas propias de climas más mediterráneos, como la olivilla.
También le impresionará la gran variedad de cultivos que podrá encontrar. Frutales de todo tipo (cerezos, melocotoneros, ciruelos, manzanos, perales, higueras), castaños, nogales, olivos, cepas e incluso naranjos que crecen en los rincones más resguardados.
La Fauna
El Barranco de las Cinco Villas, a caballo entre el valle del Tiétar y la sierra de Gredos, te ofrece numerosas oportunidades de observar fauna salvaje. Una de las especies más emblemáticas que podrás ver es la cabra montés, fácil de divisar en otoño e invierno en las praderas del Puerto del Pico. En verano, bastará una visita a La Rubía para poder disfrutar del emblema de Gredos.
Además de cabras, en el Barranco de las Cinco Villas podrás ver una gran cantidad de aves, como el buitre leonado, el águilla calzada o el ratonero. Naturalistas, pajareros y ornitólogos tampoco quedarán defraudados en una zona en la que pueden observar todas las rapaces forestales presentes en la península e incluso especies emblemáticas como la cigüeña negra o el águila imperial. |